
El 1 de Mayo recordamos el día internacional del trabajador, este día no es un día festivo, no es un día para irse de vacaciones dándose unas palmaditas en la espalda.
Este día sirve para seguir defendiendo los derechos laborales que anteriores generaciones conquistaron con sudor y sangre.
Este primero de mayo de 2019, alrededor de 8.000 personas salieron a las calles del centro histórico de Quito a manifestarse en contra de las medidas antipopulares del gobierno de Lenin Moreno.
Salieron diversos sectores de la sociedad, como movimientos sindicales, trabajadores públicos de distintas empresas del Estado, estudiantes, mujeres, y movimientos sociales rechazando las medidas de ajuste tomadas como resultado del acuerdo con el FMI y las futuras reformas laborales parte del mismo acuerdo.

La manifestación comenzó a las 9:30 de la mañana, en las calles 10 de Agosto y Patria y concluyó en la calle Guayaquil rodeando la Plaza Grande que estaba amurallada de resguardo policial. Dentro del cerco de los policías, se encontraban los simpatizantes de gobierno, la mayoría de ellos servidores públicos y gente de distintas provincias, totalmente aislados de los miles de manifestantes que gritaban, entre otras consignas: “Fuera, Moreno, Fuera”; “Abajo el Paquetazo, de Moreno, Nebot y Lasso”; “Fuera FMI”.
Alrededor de las 11:30 de la mañana, cuando la multitud se encontraba dentro de las apretadas calles del centro histórico a la altura de la calle Guayaquil y Sucre los manifestantes no pararon nunca de protestar, a diferencia de la marcha organizada para defender a Assange los manifestantes actuaron de forma pacífica. Sin embargo nos fueron lanzadas varias veces bombas de gas lacrimógeno para dispersar la marcha, así como bombas de ruido y objetos quemados. Detrás de las vallas estaban listos los policías con caballos y perros, y estaban dejando claro que no serían tolerantes.
Se evidenció cuando al finalizar la marcha alrededor de la 1 de la tarde cuando la gente ya estaba dispersa, 6 compañeros de la Universidad Central se fueron retirando por la calle Guayaquil cantando: “Hay que estudiar, hay que estudiar, para no ser policía Nacional”, tocando unas vallas metálicas que separaban a los manifestantes del redil intocable del Presidente, sector por el que no había mucha gente y los policías se encontraban a buena distancia. En ese momento 12 policías bajaron a golpear a mi compañero Fernando Cevallos y Tania Caisaguano y llevarlos detenidos sin investigación previa abriendo un parte policial acusándolos de ataque y resistencia.
La constitución de nuestro país consagra en su artículo 98 el derecho a la resistencia frente a acciones u omisiones del poder público. Tenemos derecho a resistir, a protestar sin por eso ser amedrentados y llevados presos como si fuésemos delincuentes. Es aún más repudiable saber que su objetivo siempre es criminalizar al estudiante de clase trabajadora, cuya piel es más oscura y grita fuerte el descontento popular.
Repudiamos esta clase de actos, y dejamos bien claro que no vamos a ceder, ni claudicar. La resistencia contra este gobierno recién comienza y mientras bancos internacionales mermen nuestra soberanía política y económica, los estudiantes vamos a estar en pie de lucha junto con los demás trabajadores y trabajadoras de este país, sobre cuyo cuerpo y vida van hacer querer pagar la crisis que se viene.
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| * Andrea Guillem Estudiantes Autocnovocadxs UCE |



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