Algunos de buena fe se preguntan ¿por qué el dinero electrónico era malo con el Banco Central y es bueno con los privados? Otros plantean la misma duda pero de mala fe, su intención es dar a entender que hay algún acuerdo oculto, algún tongo recordando la quiebra de la banca en 1999 (…o que uno tiene algún interés particular que defender). Hay también los que simplemente siguen los dictámenes de Bélgica: ¡ni un paso atrás!
Pero, antes de absolver estas dudas, planteemos dos cosas importantes. Uno, el dinero electrónico no debe ser transferido necesariamente al sistema financiero sino al sector privado, hay otros actores que podrían ofrecerlo (empresas de telefonía celular, de tecnología, etc.) y deben ser tomados en cuenta, ningún monopolio bancario. Dos, para no confundirnos, no hablemos de dinero electrónico sino de billetera electrónica (chauchera), distinción esencial, porque en toda esta discusión se trata solo de otro medio de pago, es decir, una manera adicional de realizar transacciones y pagos. Nada más.
Volvamos al tema, desde dos aristas.
Una, el lado 100% práctico: ¿quién tiene mayor capacidad para ampliar el uso del dinero electrónico? Es como con cualquier producto: el panadero puede ampliar (e innovar) mejor el consumo de pan que el Ministerio de Agricultura, porque está más cerca de los clientes, sabe qué y cómo lo quieren. Igual en esto. La gente dispone de varios medios para hacer pagos: efectivo, cheques, tarjetas de débito, etc., y ahora se agrega una nueva opción que es usar al celular (o similares) como medio directo de transferir dinero de una cuenta a otra. No es más que eso, pero facilita enormemente la vida a muchos. Por eso es exitoso en el mundo y lo será en Ecuador, cada vez más. Y es obvio, igual que en el caso del pan, que los que están más cerca de la gente (sistema financiero, telefónicas, etc.) entienden mejor el cómo y el porqué que el Banco Central. Es un tema 100% práctico, sin grandes ribetes existenciales.
Dos, ¿dónde hay menos riesgo de que este dinero sea manipulado y se convierta en una moneda paralela al dólar? Para que alguien use la billetera electrónica hay que hacer algo muy simple: tomar dinero en efectivo o de una cuenta y “subirlo” al celular. Es decir, hay que tener recursos para poder utilizarlos en la billetera electrónica. Nadie le va a poner mágicamente algo en esa billetera. Pero ese era el riesgo con el Banco Central: que el Gobierno no le diera ningún recurso, pero le ordenara que electrónicamente abasteciera la billetera de los empleados públicos. Era dinero caído del cielo, es decir, se habría creado un dinero paralelo al dólar. ¿Hay ese riesgo con la banca privada o el sector privado? Que reciba esa misma orden del Gobierno es imposible, no tendría por qué aceptarla (el Gobierno tendría que enviarle el “pago” respectivo para subirlo al celular). ¿Que lo haga espontáneamente, por interés propio? Francamente, inverosímil …y nada tiene que ver esto con la quiebra del 99… Estamos, pues, ante una sana decisión, práctica y de menor riesgo. Nada más. (O)
Tomado de : http://www.eluniverso.com/noticias/2017/09/09/nota/6371653/dinero-billetera-electronico
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