miércoles, agosto 19, 2009

ACCIÓN ECOLÓGICA OPINA

A 10 AÑOS DEL FACTORING PETROLERO
Algunos seres humanos tropiezan dos veces con la misma piedra


El mes pasado, el gobierno de Rafael Correa anunció la negociación de crudo
con Petrochina como una venta anticipada de este recurso. Esta modalidad nos
recuerda casos similares que han ocurrido en el país durante otros
gobiernos.

Un caso anterior de venta anticipada de crudo lo propuso León Febres-Cordero
cuando era presidente de la república. En ese momento se llamó “contrato de
facilidad petrolera”
y sirvió para obtener 220 millones de dólares que
fueron usados para la des-incautación de divisas.

En 1999, el depuesto presidente Jamil Mahuad, trató también una venta
anticipada de crudo en el mercado internacional, llamado factoring
petrolero.
El factoring es una herramienta financiera que suele ser
utilizada por las empresas para obtener liquidez a través de la venta
anticipada de su cartera por cobrar. El factoring petrolero significa que se
traspasa a otra entidad las facturas emitidas por concepto de exportación de
crudo para obtener dinero de manera inmediata.

En ese entonces Acción Ecológica ya denunció las implicaciones económicas,
ambientales y sociales que significaban este tipo de mecanismos financieros
aplicados al recurso petrolero. La principal alerta se fundaba en la
obligación por parte del Estado de aumentar la extracción de petróleo, por
lo tanto el aumento de los impactos socio ambientales locales, generados por
este tipo de actividades. Esta propuesta comprometía la entrega de cerca de
400 millones de barriles de reservas por 18 años, con una cantidad de 60.000
barriles por día a cambio de 3.500 millones de dólares. En ese momento se
levantó una fuerte crítica y oposición, dado que se violaba abiertamente la
constitución aprobada en 1998,se generaría desabastecimiento nacional y/o se
forzaría a aumentar la extracción petrolera que estaba en declive.

En julio del presente año, Rafael Correa confirmó que Ecuador llegó a un
acuerdo con Petrochina para la venta anticipada de 70 millones de barriles
de petróleo a cambio de un adelanto de 1.000 millones de dólares. De
acuerdo a Petroecuador, serán 96.000 barriles diarios, es decir 2,88
millones de barriles al mes, por dos años, divididos en 8 lotes (cinco lotes
de crudo Oriente y dos de crudo Napo). La cantidad de crudo que se venderá a
Petrochina representa el 34% de la extracción de Petroecuador hasta julio de
2011.

El precio del barril de crudo será calculado de acuerdo a la fecha de cada
embarque. Sin embargo es fácil presumir que devolveremos a China bastante
más que los 1.000 millones de adelanto que recibimos. El interés por los
1.000 millones de crédito será del 7,25%, aunque otras fuentes señalan que
en realidad pagaremos alrededor de 145 millones en intereses, inclusive
otros expertos dicen que terminaremos pagando tres veces más de lo que nos
han prestado. Equivale a decir que nos estamos endeudando para pagar deuda,
pues lo que se destinó a la re-compra de los bonos fueron 900 millones.


No podemos dejar de comparar el impacto que tendrá la venta anticipada de
crudo con el que tuvo la construcción del OCP. Ambos implican explotar más
petróleo. El caso del OCP desencadenó el conflicto con el pueblo Kichwa de
Sarayacu en el 2003, el ingreso de compañías para realizar trabajos de
sísmica en áreas protegidas como el Cuyabeno y el Yasuní y el aumento de la
extracción de Petroecuador lo que implicó la perforación de más pozos en sus
campos con sus consecuentes impactos sociales y ambientales.

Estamos tropezando con la misma piedra pues al extraer más petróleo seguimos
acrecentando la dependencia de nuestra economía a los recursos
hidrocarburíferos y causando mayores impactos. Esto está poniendo en grave
riesgo los derechos de los pueblos que viven en las zonas de expansión de la
frontera petrolera, principalmente del centro sur de la Amazonia (Sarayacu,
Shuar y Achuar) y en ciernes la propuesta de dejar el crudo en el subsuelo
en el ITT dentro del Parque Nacional Yasuní y la supervivencia de uno de los
pocos pueblos en aislamiento voluntario que quedan en el mundo, como son los
Huaorani. En definitiva el factoring petrolero y la venta anticipada de
petróleo profundizan las raíces de la crisis económica, ambiental y social
del país y contradice el Sumak Kausay.

Estamos sacrificando nuestro patrimonio por una semana de consumo de
petróleo de China que consume más de 10 millones de barriles al día y se
habla también de que existen conversaciones en el mismo sentido con una
empresa estatal de India cuyo consumo supera los 3 millones diarios de
crudo.

Acción Ecológica considera que las economías de los países exportadores y
dependientes del petróleo sufren no solo de impactos socioambientales
locales sino que padecen de endeudamiento y profundas distorsiones
económicas. Por esto es urgente iniciar un drástico camino para escapar de
los hidrocarburos como fuentes de energía y re-construir un país y una
civilización que no se base en los combustibles fósiles.

yasuni@accionecologica.org

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